Desde hace unas dos o tres semanas estoy enfiebrado con el proyecto "The dreamers" de John Zorn, el primer disco me pasó por debajo de la mesa el año pasado y no fué sino al escuchar el disco nuevo (O'o) que eche atrás y uní los cabos sueltos.El asunto es que es el tipo es tan prolífico y hace cosas tan diversas y extremas que sin una ayuda externa (o unas cuantas sesiones de lectura en internet) es muy dificil entrarle. Mi paradigma particular de Zorn giraba hasta ahora en torno al jazz de raíces hebreas de Masada (a
quienes ví en vivo aca en Toronto hace dos años) y al punk-avantgarde-jazz de Naked City, proyectos en extremos casi opuestos en cuanto a enfoque y sonido.Recapitulando para no echar un cuento muy largo, "The Dreamers" fue editado por John Zorn en 2008 y presentó una muy bien resuelta mezcla de pop, jazz, funk, rock, surf/hawaian rock, minimalismo, world music, easy listening, lounge y bandas sonoras sesentosas y cincuentosas... ufff! con la variante adicional que Zorn casi no toca en el disco, su labor es componer y darle dirección al asunto. La banda aparte de Zorn es un sexteto compuesto por Marc Ribot en la guitarra (quien se roba el protagonismo el 75% del tiempo), Jamie Saft en los teclados, Kenny Wollesen en el vibráfono, Trevor Dunn en el bajo, Joey Baron en la batería, y Cyro Baptista en la percusión.
El segundo disco salió hace poco, en 2009, se titula "O'o" y cuenta con el mismo personal ejecutando musica similar, compuesta nuevamente en su totalidad por Zorn.
A pesar del fuerte peso del aspecto "lounge" o "easy listening" de la propuesta, la música del proyecto "The Dreamers" (como se conoce ahora a la banda) tiene varias capas de consistencia debajo de esa aparente simplicidad, y es esta "escondida" complejidad lo que me ha atrapado. Uno puede escuchar a cada uno de los seis músicos aportando melodías, armonías y patrones rítmicos muy sencillos, y al mismo tiempo apreciar como cada nota está en el lugar perfecto, nada sobra, casi al punto de decir que el mayor virtuosismo que la agrupación (y de Zorn como compositor y director) está en ese preciso control, en esa arquitectura perfecta en la que no hay huecos pero tampoco hay excesos.
El siguiente paso, luego de hacerme de los dos discos, fué buscar en You Tube a ver si alguien habia tenido la oportunidad de capturar a la banda en vivo, y para mi grata sorpresa conseguí algunos clips bien ilustrativos del asunto, asi que para darles un empujón aquí les dejo una muestra...
1 comments:
Excelente comentario. Yo también conocia al Zorn más extremo (Naked City) y cuando me tope con estos discos fue una total revelación. Zorn sorprende, estos discos son una maravilla para el oido, y en gran parte creo que es por la textura que entrega cada instrumento. No existe sobreproducción, ni orquestaciones, ni solos complejos, todo es agradable y cada instrumento es facilmento reconocible. Todo está en su justo lugar. Cada canción es redondita y te transporta a una playa tropical con un jugo de piña natural. Hay que puro tirarse el piquero con esta producciones.
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