Si uno ha visto a Juana Molina en vivo, en particular frente a una audiencia no hispano-parlante, como ha sido mi caso en dos ocasiones, se debería haber imaginado que el siguiente paso que tomaría en su carrera sería tratar de acercarse un poco más a esa audiencia, que forma un porcentaje mayoritario de su público.
Aún así, la dirección que ha tomado Molina para este acercamiento debo confesar que me ha tomado por sorpresa... he requerido unos buenos dos o tres meses para asimilar el cambio. No... no se trata que Molina ahora cante en inglés (aunque en el tema "un día" suelta alguna que otra vez las palabras "one day"), sigue cantando en español, el punto es que ahora canta menos textos y emplea su voz como uno más de los instrumentos que "loopea" en sus arreglos caleidoscópicos que han pasado de ser el acompañamiento de su voz a ser el centro de su música en este disco, en el cual la voz se disuelve dentro del contexto como un elemento estructural más.
Tomemos como el ejemplo el segundo tema: "vive solo", casi seis minutos en los que Molina luego de cantar algunas frases de forma convencional empieza a desarrollar el tema montando samplings de su voz como un elemento más de la base rítmica, ademas hace varias líneas de vocalizaciones tipo "scat" todo esto sobre una secuencia de acorde hipnóticos de guitarra y un ritmo mas marcado y menos implícito que en discos anteriores.
Ya antes en el primer tema del disco habia indicado cual era su intención al decirnos que "un día voy a cantar las canciones sin letra y cada uno podrá imaginar, si hablo de amor, de desilusión, banalidades o sobre platón...".
Grabado como en los trabajos anteriores en su estudio casero, los créditos indican que es la encargada de hacer todos los sonidos (palabras y música: Juana Molina), con apenas una colaboración de Gareth Dickson en las guitarras en la mitad de los temas. A su paleta de sonidos en esta ocasión Molina ha agregado una buena dosis de percusión, en particular de "bombo leguero" un tambor tradicional argentino.
Cuando llegamos al quinto tema, "Los Hongos de Marosa" ya hemos entrado en un profundo trance, en una especie de "rave" electroacústico con sonidos extraños, voces sugerentes y etéreas a diferentes niveles de profundidad y provenientes de diferentes direcciones... una especie de minimal tecno psicodélico sin baterias electrónicas, DJ's o luces estroboscópicas. Simplemente genial!
Pudiéramos seguir intentando describir este disco con palabras, que temas como "El vestido" son de lo mejor y mas original que hemos escuchado en mucho tiempo, pero creo que es preferible en este caso simplemente insistir en que vayan, consigan y escuchen este conjunto de 8 temas y casi 50 minutos de una creatividad desbordada que seguro va seguir aumentando la ya diversa base de seguidores que Juana Molina tiene en todo el mundo, y que ahora pueden inventarse sus propias letras si así lo desean.
Algunos enlaces de interés:
juanamolina.com
www.myspace.com/juanamolina